7.1.14

Tachán... ¡SORPRESA!

Día de reyes. Te despiertas emocionada, saltas de la cama y sin haberte quitado las legañas de los ojos llegas al salón ¡qué de regalos! Eso es que he sido buena este año. No los vas a abrir sola, estaría muy feo, así que vuelves corriendo a la habitación, enciendes la luz (no sabes ni la hora que es, pero no importa, han venido los reyes y hay que abrir los regalos) despiertas a tu pareja y le obligas a levantarse de la cama porque ya es hora (todo esto puede resultar exagerado, pero os aseguro que no lo es tanto)

Le ayudas a llegar al salón, por el camino se ha tropezado con un juguete del perro y ha pisado un hueso mordisequeado, no importa, han venido los reyes.

¿Quién empieza a abrir? No puedes de la emoción y a falta de respuesta rápida te lanzas sobre el primer paquete. Aquí hay un dilema ¿empiezas por los grandes o por los pequeños? Mejor por los pequeños y así lo más grande para el final... cajita pequeña, con lacito muy mono que al abrirla... ¡te da un parraque! ¿Y esto? Tu chico/chica, que en ese momento acaba de ser consciente que ya has empezado a abrir los regalos y que queda poco para el gran momento, te dice: ¿quieres casarte conmigo?



SÍ, SÍ, SÍ contestas sin pensarlo ¡cómo no me voy a querer casar, si tengo mi boda en la cabeza desde que jugaba con las barriguitas! (para los que sean demasiado jóvenes... las barriguitas eran unas muñecas, pequeñas y gorditas) Pues bien, justo fuiste a abrir en primer lugar el regalo más importante, el que deberías haber abierto el último, el mas pequeño... y que resultó ser el anillo.

Ya habéis abierto todos los regalos, son las 7 de la mañana (sí, en el momento en el que decidiste que habían llegado los reyes y que os teníais que levantar eran casi las 6) y te preguntas ¿y ahora qué? Toda la vida soñando con mi boda y ahora... ¡te entra el estrés! ¿Llamo a mi madre? ¿mi mejor amiga estará despierta? ¿podré con todo?

Todo esto podría haber sido mi pedida, pero no, no se parece en nada a mi vida real... ¿acaso algo de esto te pasó ayer? Si eres de las que tuvieron el anillo bajo el árbol y ahora has entrado en estado de shock / ansiedad / estrés / euforia y no sabes qué hacer, aquí van cinco claves para no volverte loca:

1.- Lo primero TRANQUILIDAD. Te han pedido matrimonio, no tirarte por paracaídas, así que no se acaba el mundo, ni os vais a casar mañana mismo, ni os van a quitar todo lo que tenías pensado para la boda. Sentaros en el sofá, poner un poco de música de fondo y hablar tranquilamente de la boda: cuándo y dónde principalmente. Advertencia para las chicas que estántanemocionadasquenodejannihablar una boda es cosa de dos, aunque los chicos tiendan a ocupar un segundo plano, por lo que consulta las cosas antes de decidir. No es lo mismo decir: la boda será en junio que me gustaría casarme en primavera-verano ¿o no?

2. Una vez decidido lo más importante, el cuándo y el dónde (ojo, que con dónde no me refiero a cerrar la finca el 7 de enero a las 11 de la mañana, sino elegir Comunidad Autónoma, campo/ciudad etc. ) llega el momento de empezar a mirar. Eres consciente que tú, como chica, llevarás el control absoluto de todo, pero insisto ¡comparte! Valorar los horarios, vuestra disponibildad, el tiempo que queda para la boda... ¿necesitáis ayuda? Una Wedding Planner puede ser una buena opción si la conciliación de la vida laboral con la personal con la boda es imposible.

3. A no ser que hayas decidido casarte en un par de meses, en cuyo caso tendrás que correr bastante para llegar a tiempo, no hace falta que te agobies. Prioriza las tareas: iglesia - finca es lo principal (si la boda es civil... ¡a buscar finca!) Compaginar dos sitios no es tarea fácil, así que cuanto antes lo hagáis, mejor (tener el cuenta que hay gente que reserva la finca con dos años o más de antelación, tanto tiempo no es necesario, pero si queréis asegurar una fecha - sobretodo si es en temporada alta -  un año sería lo ideal)

4. Márcate un presupuesto. Puede que de primeras no tengas ni idea del dinero que puedes quieres gastarte, pero sé realista y márcate unos topes, aunque luego puedan ser un poco flexibles. Para que os hagáis una idea... el coste medio de una boda, para unos 150 invitados es de unos 30.000 euros. Obviamente se puede incrementar y reducir. ¿Dónde se va la gran parte del dinero? Al banquete, así que si quieres ajustar... debes empezar por aquí.

5. Disfruta de los preparativos. Hay gente que piensa que lo importante en una boda es el gran día, que también pero... ¿y los preparativos? SON FUNDAMENTALES!!! Cuenta con discusiones, con risas, con enfados, con llantos, con emociones, con alegrías... todo eso también forma parte de vuestra boda y vivirlo es muy especial (apunte: hay gente que piensa que por contratar a una Wedding Planner no van a poder disfrutar de todos los preparativos. Respuesta rápida: NO ES ASÍ y si no, os lo demuestro cuando queráis)

Pues nada, si Melchor, Gaspar o Baltasar vinieron con un anillo bajo el brazo, has entrado en estado de shock, tu mente piensa mucho más rápido que la de tu pareja y ya has organizado tu vida durante el próximo año... KEEP CALM IT IS JUST A WEDDING


Un beso para todos

Sara

Recibe todas las novedades en tu Email:


Delivered by FeedBurner

2 comentarios:

  1. jjajajajajajaja! Muy bueno me he reído muy a gusto leyendo este post! Unos consejos geniales! y espero que muchas se hayan encontrado esta sorpresa bajo el árbol!

    ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te haya gustado Lorena!!! Es tan real como la vida misma.

      Un besazo!!

      Eliminar