2.12.13

Claves para ajustar el presupuesto

El dinero no da la felicidad, o eso dicen, pero de lo que sí estoy segura es de que te ayuda, y mucho. Con esto de la crisis creo que todos hemos aprendido, a la fuerza, bastantes matemáticas, somos capaces de hacer malabares con los números y de estirar los billetes hasta que casi se rompan.

Uno dice la palabra BODA y parece que está diciendo "soy millonario y tengo dinero de sobra para pagar todo lo que me digas" sí, es así, la palabra boda significa ser rico (todo esto hablando en un sentido no tan figurado y tampoco llevándolo al pie de la letra)

Si yo ahora os preguntase, a todas las parejas que estáis con los preparativos de vuestra boda ¿cuántas veces os han dado un precio desorbitado por algo para vuestro gran día? Estoy segura que la gran mayoría me diríais que constantemente y sí, tengo "poder" para decirlo porque yo me he casado y han sido muchas las veces que, al decir boda me incrementaban los precios al menos un 50%, había veces que me entraban ganas de decir: no, el peinado es para una fiesta y que así en lugar de ese pastizal me cobrasen algo "más razonable" o en el restaurante: no es una boda, voy a invitar a varios amigos a comer (cosa que luego sería difícil de lograr ya que en este mundillo nadie es tonto)

Pues sí señores, en este mundo bodil, cualquier cosa que lleve el apellido BODA supondrá un aumento en el precio de las cosas. Si te quieres casar... debes empezar a asumirlo! Sin embargo el que todo lleve un incremento de precio no significa que tengamos que hipotecarnos, donar un riñón o incluso vivir amargados el resto de nuestras vidas por la cantidad de dinero que debemos (da igual a quién, cuando debes dinero no estás agusto, o por lo menos yo). Así que aquí os dejo unos pequeños consejos para que el apellido Boda no os suponga un dolor de cabeza (está claro que son consejos personales, basados en mi experiencia y sin ningún ánimo de ofender a nadie)

1. No te cases en temporada alta. Sí, ya sé que todos queréis casaros en primavera o verano, que el tiempo es mejor, hace sol y además es "la temporada de bodas" pues por eso mismo, por ser "la temporada" el apellido boda muta y los precios suben sin medida. Sé que una boda en otoño o en invierno no es tan "lucida" (en cuanto al buen tiempo me refiero, aunque con este cambio climático... ¡nunca se sabe!) pero tiene muchas otras ventajas, entre otras: el precio (y estamos hablando de ahorrar dinero así que...) Todos, o casi todos, los servicios necesarios para una boda tienen descuentos especiales para las que se celebran fuera de temporada (la gente no es tonta y pone precios muy competitivos para que, por lo menos, te lo pienses).

2. No gastes por gastar, piensa con la cabeza. Sí, porque hay veces que pensamos con el dedo gordo del pie y así nos pasa. Puede pasaros, de hecho a mí me pasó, que para vuestra boda no tengáis un presupuesto "cerrado" sino que queráis gastaros lo menos posible (como todo el mundo). Haceros una lista, siendo coherentes con el dinero aproximado que queráis gastaros en cada cosa: vestido, alianzas, viaje, detalles, decoración... de esta forma no siempre buscaréis lo mejor de lo mejor (que hay gustos para todo, por supuesto) sino lo que más se ajuste. Por ejemplo, en mi caso, las alianzas, cuando fuimos a comprarlas nos preguntaron de cuántos kilátes queríamos el oro (he de reconocer que los únicos kilátes que yo había escuchado eran los 24 de la teletienda) pregunté al joyero cuál era la diferencia física y me dijo: física, ninguna, sólo que si en algún momento quieres vender el anillo, te darán más dinero por uno de más kilátes. En ese momento lo ví claro: ok, pues el de menos kilates (9), ahora no recuerdo exactamente cuánto me ahorré, pero más de 100 euros por anillo, seguro.

3. Trabaja el DIY. Esto va más dirigido para mujeres, aunque hay muchos hombres manitas en el mundo. Os podéis ahorrar un dinerillo, aunque os suponga más trabajo. Los preparativos de la boda son otra etapa más de vuestra vida, algo que, si te casas, tienes que vivir y disfrutar. Hay miles de millones de tutoriales en internet con cosas para bodas ¡anímate y haz tu propia boda!

4. Las ferias: lugares claves. ¿Por qué? Pues porque hay un montón de sorteos y los proveedores llevan promociones golosas para los novios. No hace falta que te recorras todas las ferias de España buscando descuentos, pero sí que te apuntes las dos o tres que más te gusten de tu ciudad y te acerques. Pasarás un buen rato, tendrás descuentos y... quién sabe ¡igual te pagan la boda!

5. Viaje de novios. El banquete es la partida más grande de una boda, pero el viaje no se queda lejos. Igual que os he dicho que si queréis ahorrar no os caséis en temporada alta, con el viaje pasa un poco lo mismo. Siempre es más caro el verano que el invierno, así que quizá eso pueda "condicionaros" un poco la fecha de la boda. Recomendación: si no eres muy sibarita y te dan un poco igual todos los "lujos" que tienen los recién casados en su luna de miel (seamos sinceros, a todos nos gusta que nos regalen cosas) ¿por qué no prescindir de ellos? Simplemente no digas que buscas un viaje de novios, sino que buscas un viaje, a secas. Vale, la agencia no te regalará las maletas, ni la guía, no tendrás botella de champán en la habitación, pero te aseguro que te ahorrarás un buen pico!! (yo lo hice y el ahorro se nota)

Está claro que esta no es la guía del ahorrador, pero estas cinco claves os ayudarán a ajustar vuestro presupuesto!

Y tú ¿tienes algún truco que te ha funcionado para ahorrar en tu boda?

Un beso 

Sara

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